A la derecha del grupo anterior
se sitúa el hermano mayor. Existe un parecido entre éste
y su padre, tanto por la barba como por sus atuendos. Es un hombre alto,de
postura señorial y rígida , lo cual se acentúa con
el fino bastón que sostiene entre sus manos. Su mirada aparece
fría y distante, a diferencia de la del padre, que es tierna y
acogedora. Nada tienen que ver tampoco sus manos con las de su progenitor:
si el padre con sus manos extendidas da acogida al hermano menor, el recogimiento
de las suyas insinúa un cierto rechazo. Cabe destacar también
que se mantiene apartado de la escena principal,lo que corrobora que no
parece ser un alejamiento sólo físico. Una tercera contraposición
se podría establecer en la forma con que Rembrandt trata la luz
que incide sobre su rostro y la que utiliza para iluminar el rostro del
padre: la primera, es fría y estrecha; la segunda, cálida
y amplia.Etiquetas
Actividades confirmación
(79)
Adviento
(3)
buscador
(1)
Catecismo
(3)
Cuaresma
(29)
Cuento
(1)
Evangelio
(31)
Examen de conciencia
(2)
Iglesia
(8)
Información
(1)
JMJ
(3)
La figura de Jesús
(3)
Lectio Divina
(16)
música
(34)
Noticias
(5)
Nuestra fe
(4)
Oración
(16)
Palabra de Dios
(6)
Pascua
(9)
Películas
(2)
Salmo
(2)
San Francisco
(1)
Semana Santa
(6)
Trapa
(1)
Videos
(2)
lunes, 20 de febrero de 2012
Parábola del hermano mayor
A la derecha del grupo anterior
se sitúa el hermano mayor. Existe un parecido entre éste
y su padre, tanto por la barba como por sus atuendos. Es un hombre alto,de
postura señorial y rígida , lo cual se acentúa con
el fino bastón que sostiene entre sus manos. Su mirada aparece
fría y distante, a diferencia de la del padre, que es tierna y
acogedora. Nada tienen que ver tampoco sus manos con las de su progenitor:
si el padre con sus manos extendidas da acogida al hermano menor, el recogimiento
de las suyas insinúa un cierto rechazo. Cabe destacar también
que se mantiene apartado de la escena principal,lo que corrobora que no
parece ser un alejamiento sólo físico. Una tercera contraposición
se podría establecer en la forma con que Rembrandt trata la luz
que incide sobre su rostro y la que utiliza para iluminar el rostro del
padre: la primera, es fría y estrecha; la segunda, cálida
y amplia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario